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Conoce las diferencias entre el factoring y un crédito bancario

Conoce las diferencias entre el factoring y un crédito bancario

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Los problemas de flujo de caja son muy comunes en las empresas y surgen debido la demora en la cobranza de facturas. Dos de las soluciones más comunes frente a un problema de liquidez, son: Realizar factoring o solicitar un crédito bancario. Te contamos cuáles son las diferencias entre ambas y sus ventajas.

 

¿Qué es un crédito bancario y cómo obtenerlo?

Un préstamo es una forma de financiamiento otorgada por los bancos ya sea a personas naturales o a empresas de distintos tamaños. Este debe ser respaldado por la capacidad de pago y los ingresos del solicitante. Un crédito supone un voto de confianza que el banco le otorga a una empresa.

 

En este sentido, la empresa que solicita el préstamo debe evidenciar solvencia económica, liquidez o en definitiva, capacidad de pago. Generalmente, se trata de financiamientos que van dirigidos a gastos operativos, como: Pago de servicios, inversión o compra de bienes, entre otros. Sin embargo, se trata de un proceso burocrático que tiene plazos de espera, depende de la buena reputación crediticia del solicitante, tiene intereses asociados y tasas de mora, entre otros.

¿Qué se entiende por factoring?

El factoring se refiere a la adquisición rápida de liquidez a través de la venta de facturas por cobrar. Es ideal para las pymes ya que no solo otorga el capital de trabajo que se necesita, sino que también te simplifica la gestión de cobranza. Ya no hay la necesidad de estar detrás mes a mes de la cobranza de la factura.

 

Esta última herramienta tiene más beneficios para las empresas medianas y pequeñas por lo siguiente:

 

1. Proceso sencillo y rápido: Los préstamos bancarios pasan por un proceso más largo y tedioso de aprobación que el factoring.

2. Liquidez inmediata: El factoring asegura liquidez en tus cuentas en máximo 1 o 2 días, dependiendo de la naturaleza de la operación.

3. Optimiza la gestión de cobranza: La empresa ya no se tiene que encargar de cobrar la factura, esta labor es asumida por la empresa de factoring. Solo se deberá enfocar en seguir produciendo.

4. No genera endeudamiento: a diferencia de un crédito, la operación de factoring no se registra como deuda en el sistema financiero.

5. No copa líneas bancarias: Al utilizar esta herramienta con una empresa de factoring, las líneas de banco no se ven saturadas y permite para acceder a otros créditos de ser necesario.

 

Diferencia entre factoring y crédito bancario: ¿Cuál elegir?

Indudablemente, tanto el factoring como el crédito bancario suponen una solución para tu problema de flujo de caja y puedes elegir la que más se ajuste a la necesidad de tu negocio. Sin embargo, la mejor opción para tu negocio, depende de cuál es la velocidad con la que necesitas el dinero; por ejemplo, es más recomendable el factoring si lo que buscas es inmediatez y mejorar los procesos de cobranza, delegando este tipo de funciones.

 

En cambio, si estás dispuesto a esperar por la aprobación del crédito bancario para obtener liquidez, entonces esa es la mejor opción para ti. No obstante, el factoring representa una gran ventaja cuando se trata de evitar problemas de liquidez futuros. Por eso, en Global Factoring queremos ayudarte a mejorar tu flujo de caja a través de nuestras soluciones financieras nacionales e internacionales.

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